domingo, 21 de marzo de 2010
Terremoto en mi querido Chile
Desde pequeña viví con la sombra de que un terremoto y maremoto pordían azotar nuestra tierra, mis padres, junto con ensañarme las cosas más cotidianas como cepillarme los dientes, atarme los zapatos, peinarme, vestirme, también me enseñaron a protegerme por si un terremotor me sorprendía en clases o durmiendo y qué debía hacer en caso de maremoto... y ahora que sucedió yo me encontraba en un país lejanos, sin poder comunicarme con mi familia, sin saber cómo estaban, si las casas resitieron, si se encontraban juntas, si tenían agua, comida, si estaban seguras en sus casas...fueron momentos horribles, una pesadilla.
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